sábado, marzo 27, 2010

Sweet twenty-two

Ella es la única,
Tú eres ella,
Tú eres la única,
Tú eres única.

Early morning, (sweet)22 December.


Te amo.




No podría hacer otra cosa más que amarla con todos y cada uno de los rincones de su interior y cada uno de los segundos de su vida.

sábado, marzo 20, 2010

Sweet twenty-one

Su piel junto a la suya. Se estaban besando, devorandose en cada maldito mordisco, buscandose en todas las miradas llena de deseo. Su piel, el olor de ella impregnandose en cada uno de los poros de él.

Una mano temblorosa recorre su espalda, de arriba a abajo varías veces hasta provocarle a ella un escalofrío.

Ojos verdes, que le transportaban a otra dimensión donde solo estaban ellos dos, le observan y sus manos buscan sus cuerpos mutuamente.

Entrelazan las manos para coronar un momento perfecto, y entonces él entre risas la besa, durante horas, besándo a su pequeño universo completo.

Te amo.

viernes, marzo 19, 2010

Sweet twenty

16 de Mayo (mañana) de 1995

-Ella se aproxima, en tres minutos estará aquí, sentada. Tratará de cojerme la mano, de hacer que la mire una vez más. Pero yo me levantaré y sin dar explicación alguna me iré, saldré por la puerta y me iré sin rumbo ni dirección fija. Hay entras tú, que la pararás sujetándola levemente por el brazo, harás que se siente y la mirarás a los ojos, sin miedo de que tu corazón se rompa en pedazos al contrario que yo.
Esperarás unos minutos, trece aproximadamente, sin darle ninguna explicación mientras ella comenzará a llorar y bajará la mirada al suelo, arrepentida. Entonces, cuando yo ya esté lo bastante lejos como para que mi cabeza no me pida volver a gritos, tú comenzarás a hablar, midiendo cada palabra que abandone tu boca como ya lo hemos planeado; le dirás que la vi con él, observé cada uno de sus besos, mordiscos, abrazos y también le dirás como cada "te quiero" que le dedicaba él y ella no contestaba me dejaba sin una parte más de mi ser. Para acabar, le dirás que nunca había querido tanto a nadie, y que la amaré para siempre.
Ella comenzará a llorar a gritos, pidiendo perdón mientras tú te mantienes frío y distante, te pedí que la abrazases y consolases pero se que no lo harás. Te mantendrás lejos de ella, odiando casi su tacto.
A veces te envidio por poder hacer eso, yo nunca podría odiarla y nunca podría negarle un abrazo. Tal vez por eso eres tú quien está hablando con ella y no yo. O tal vez a mi ya no me queden fuerzas.
Te levantarás del asiento, irás a pagar mientras ella se va calmando poco a poco y su cerebro activándose y pensando el modo de conseguir mi perdón. Cojerás las llaves de tu coche y la mirarás, con un poco más de compasión al ver sus ojos azules tan dañados por las lágrimas, y la ayudarás a levantarse, a caminar hacia la salida y hacia tu coche, hasta su casa. Nuestra casa.
Y por último, me mandarás un mensaje, donde me dirás que todo lo que he dicho, desde el principio al fin se ha cumplido.

Matt Vearncombe miró su teléfono y releyó aquel mensaje que solo contenía tres palabras, las jutas para saber que todo, una vez más, había ido como él lo esperaba. Desde hacía horas la canción no paraba de sonar, y él no hacía más que preguntarse si lo seguiría haciendo a medianoche, pero de momento, solo quería una ducha caliente.

jueves, marzo 18, 2010

Sweet nineteen

Llámame cuando estés triste, cuando tu corazón funcione al revés y vaya minando cada defensa de tu corazón. Cuando no puedas andar porque te tiemblan demasiado las piernas y tus manos, estúpidas, no puedan parar la caída. Cuando te sientas morir, llámame, seré esa absurda persona que pondrá su cuerpo antes que el tuyo, que preferirá morir antes de que un ángel se vaya y robe la felicidad del mundo entero.

Te amo pequeña.

miércoles, marzo 17, 2010

Sweet eighteen

All around me are familiar faces, worn out places, worn out faces bright and early for the daily races. Going no where, going no where. Their tears are filling up their glasses. No expression, no expression. Hide my head I wanna drown my sorrow no tomorrow, no tomorrow. And I find it kind of funny, I find it kind of sad. The dreams in which i'm dying are the best i've ever had, I find it hard to tell you, I find it hard to take when people run in circles. It's a very very mad world, mad world. Children waiting for the day they feel good. Happy birthday, happy birthday.
And i feel the way that every child should, sit and listen, sit and listen. Went to school and i was very nervous. No one knew me, no one knew me. Hello teacher tell me what's my lesson, look right through me, look right through me. And I find it kind of funny, I find it kind of sad. The dreams in which i'm dying are the best i've ever had. I find it hard to tell you, I find it hard to take when people run in circles its a very very mad world, mad world. Enlarging your world. Mad world.




Esta canción me permite que mi mente se abra a un mundo de ideas, historias y personas muy interesante y divertido.
Además aprovecho el Happy birthday.

Te amo.

lunes, marzo 15, 2010

Sweet seventeen

15 de Mayo (noche) de 1997

La observaba en silencio durante horas, la acompañaba en el autobús, la miraba mientras trabajaba frente a la pantalla de un ordenador con la taza de café que él le regaló siempre en la mano, la esperaba pacientemente bajo la lluvia mientras ella quedaba con sus amigos, la acompañaba a comprar comida, y, aunque en un principio lo adorase, ahora odiaba verla aún sonreir cuando compraba aquel chocolate que a él tanto le gustaba. Por las noches, cuando ella se echaba en la cama de matrimonio ahora solo ocupada por su frío cuerpo, él se arrodillaba al lado de su cara cubierta de lágrimas, y esforzándose con todo el dolor de su corazón trataba de frenarlas, de impedir que ella llorase por él ni una sola lágrima más.
Al ver que no lo conseguía él se ponía en pie, se echaba a su lado sin abrir la cama y la abrazaba, de pronto como haciendo magia ella paraba de llorar, no le miraba, solo cerraba los ojos y trataba de acompasar la respiración a otra inaudible, pero que ella sabía cada noche que le permitía conciliar el sueño.
Y allí estaba él, junto a ella, calmandola y haciéndola descansar cada noche de su vida, viéndola perder su juventud entre recuerdos de ellos dos. Cuando ella se dormía y su respiración era prácticamente dependiente de la de él, abandonaba la posición a su lado y se levantaba de la cama.
Se puso frente al espejo y, aunque sabía que solo él se veía reflejado, se contempló unos minutos. Tenía la misma ropa que el día que había muerto, aquel pantalón negro, aquella camiseta negra, aquella americana del mismo color. Y los zapatos con los malditos cordones demasiado apretados llevaban años haciéndole daño sin que él pudiese hacer nada.
El único cambio en su cuerpo eran aquellas alas negras que salian de su espalda, con un tacto dulce que seguramente a ella le hubiesen gustado. Eran ligeras como si no llevase nada, pero le concedian, al contraste con su piel clara y su pelo rubio desordenado, un aspecto fantasmagórico.
Se pasaba la noche entera observandolas maravillado, para al día siguiente, cuando ella comenzaba a abrir los ojos, situarse a su lado para ser un día más




su ángel de la guarda.

viernes, marzo 12, 2010

Sweet sixteen

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido. A
unque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

miércoles, marzo 10, 2010

Sweet fifteen




Allí estaba él, con las ventanas de su balcón abiertas de par en par, con sus dedos finos y largos danzando sobre aquellas teclas blancas y negras. Corriendo como si estuviesen asustados a un ritmo frenético en ocasiones y otras muy despacio, dándole intensidad con aquellas notas a cada uno de sus sentimientos.
La música que salía del interior de aquel monstruoso piano resonaba en la habitación, las notas golpeaban las paredes y se escapaban por el único hueco: el balcón.
Magia saliendo de una pequeña ventana, de un pequeño rincón. Miles de sentimientos expresados con un llanto musical, un sin fin de rabietas, de lágrimas y alegrías huían de sus manos esperanzados en alcanzar alguien que lograse entenderlos. Y desde su comprensión, supiese responderle del mismo modo.
Su música sobrevolaba toda la ciudad. Los ciudadanos asombrados dirigian su mirada hacia el lugar del que provenía, sin duda aquel chico tenía talento. Había algo en su música que producia un profundo dolor de corazón.
¿Qué se podía esperar si no de la melodía más triste?

lunes, marzo 08, 2010

Sweet fourteen

Recorrió aquel maldito paseo durante horas, de principio a fin y de fin a principio. Mirando las olas y viendo como cada vez la tarde se iba haciendo más noche. Ojalá ella estuviese aquí. Mirar el mar, mirar el mar calma la tempestad que existe en su cabeza. Al fin y al cabo, sus lágrimas nunca habían tenido un sabor tan salado.
Melancolía... vaga, profunda, sosegada y permamente.

Sweet thirteen

Miedo. (Del latín, metus). Recelo o aprensión que alguien tiene de que le suceda algo contrario a lo que desea.

Tenía miedo, muchísimo miedo. Nunca creía haber sido capaz de temblar tanto y no ser por frío, se moría de la preocupación y la angustia al pensar en lo que tal vez le esperaba mañana. Casi no podía tragar la comida y la bebida era inecesaria si un líquido salado ya corría por su cara.
No quería imaginarlo y no dejaba de pasar por su mente aquellas malditas imagenes. No podía hacer lo que estaba haciendo, alterando aquel maldito universo. Odiaba que sus pesadillas se hiciesen realidad una y otra vez, ya casi no le dejaban dormir y le hacían volver a despertarse.
Sabía que aquello era fuerte, pero no lo más fuerte del mundo. Aunque el mundo gire por amor...

...al insignificante no le apetece levantarse mañana.

martes, marzo 02, 2010

Sweet twelve





You give me your smile, a piece of your heart. You give me the feel i've been looking for. You give me your soul, your innocent love. You are the one I've been waiting for. We're lost in a kiss, a moment in time, forever young, just forever, just forever in love.

When you came into my life it took my breath away, cause your love has found it's way to my heart. You make me dream by the look in your eyes. You give me the feel I've been longing for. I wanna give you my soul, all my life, cause you are the one I've been waiting for.

I've been waiting for so long and when you came into my life it took my breath away and the world stopped turning round for your love when you came into my life.